CNA

Centro Nacional de Aceleradores

El CNA analiza los niveles de elementos radioactivos en Suecia

Investigadores del Centro Nacional de Aceleradores (Universidad de Sevilla-Junta de Andalucía-CSIC) en colaboración con otras entidades estudian los niveles de 137Cs y 129I en muestras de líquenes suecos y analizan el origen de estos radioisótopos.


Los líquenes son organismos cuyo origen se sitúa en una simbiosis entre algas y hongos. Durante décadas, han sido utilizados bioindicadores de deposición atmosférica de metales pesados, elementos radioactivos así como compuestos orgánicos. Debido a su falta de raíces, se alimentan directamente del aire y de ahí su importancia como indicador de radionúclidos aerotransportados. Como consecuencia de esta absorción, los líquenes actúan como un indicador de la radiactividad que circula por la atmósfera.

El 129I es un radionúclido de origen cosmogénico cuya abundancia ha sido alterada por la acción del hombre. El cociente 129I/127I ha aumentado desde los años 60 como consecuencia de los test nucleares atmosféricos y a través del accidente nuclear de Chernobyl así como por las actividades de las plantas de reprocesamiento de combustible nuclear tales como Selaffield o La Hague.

La concentración de 129I fue recogida en muestras de Cladonia alpestris. Esta contaminación radioactiva resultó ser procedente de las pruebas nucleares atmosféricas y del accidente nuclear de Chernobyl. Las muestras analizadas fueron recogidas de la zona centro de Suecia durante los periodos 1961-1975 y 1987-1998 y analizadas con el sistema de espectrometría de masas con aceleradores (AMS) del que dispone el CNA.


En el estudio desarrollado, se analizaron las distribuciones de 129I en diferentes capas de los líquenes. Los resultados obtenidos en el periodo 1961-1975 indicaron que el cociente entre 129I/137Cs se duplicó, poniéndose de manifiesto las consecuencias de las pruebas nucleares atmosféricas desde los años 60 hasta mediados de los 70. Al analizar los líquenes correspondientes al periodo 1987-1998, el comportamiento de las concentraciones de 137Cs indicaba los efectos propios del accidente de Chernobyl.

De este estudio también se obtuvo información referente a la distribución espacial del yodo y cesio dentro del liquen. Como resultado de este análisis, se obtuvo que el 129I ocupa las posiciones más profundas del liquen mientras que el 137Cs se posiciona en las zonas más altas.


Esta distribución vertical tiene una gran importancia en Radioecología puesto que el liquen es el principal eslabón en la cadena alimenticia del lique-reno-hombre ya que los renos tan solo se alimentan de la parte superior del liquen.